Domingo, 9 de agosto de 2020|

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Sanitarios, con privatización no habrá aumento de plantillas

La reducción de plantillas en los sectores públicos es uno de los resultados de las directrices derivadas de las políticas neoliberales llevadas a cabo, con diferente intensidad en el seno de la UE. En la misma línea, desde 2008 España ha perdido el 10,7% de sus camas hospitalarias, según los datos de Eurostat.

Así todo, el proceso por territorios no ha sido homogéneo. En el caso de Madrid, al proceso de privatizaciones que se inicia en 2004 siguió un proceso de ajuste de plantillas en los centros de gestión directa, que además afectó más a atención primaria que a especializada. Sin embargo, entre 2010 y 2018 la población de Madrid aumentó en 172.987 personas[1], aunque la población con derecho a TSI aumentó cerca de 500.000 personas.

Mientras aumentaban las privatizaciones, el gasto de personal en el Sistema Nacional de Salud se redujo un 11% durante los peores años de la crisis, unos 3.233 millones €, pasando de 29.361 millones € en 2009 hasta 26.128 en 2013[2].

Por comunidades autónomas podemos ver que las comunidades en las que la penetración del sector privado es mayor, como es el caso de Cataluña, Madrid y País Valenciano, el gasto sanitario público en remuneración de personal es muy inferior al de las comunidades autónomas con menor privatización (País Vasco, Navarra, Aragón). Así, Cataluña dedica el 31,5 % de su presupuesto sanitario, Comunidad Valenciana el 39,1% y Madrid el 44,6%. En el otro extremo, de Aragón dedica el 52,2 %, País Vasco 51,5% y Navarra el 50,3%.

Por lo tanto, lo importante no es tanto el dinero, sino donde va a parar. Así, en 2018, según el Ministerio de Sanidad, solo en conciertos con centros privados (actividad que se puede realizar perfectamente en los públicos aumentando plantillas y optimizando la utilización de los recursos propios), se dedicaron 7.915 millones de €, o sea, el 11,12 % del gasto sanitario público total. Uno de cada 9 euros se va en conciertos, lo que supone una cuarta parte del gasto en personal en todo el SNS. Cantidad similar al gasto en remuneración de 128.000 trabajadores, o lo que es lo mismo el gasto en personal del ICS- Cataluña[3], Madrid [4] y La Rioja[5].

En el caso de Madrid, y con estimaciones a la baja, 844 millones de € se escapan cada año a centros privados mediante la modalidad de conciertos (gracias al artículo 90 de la Ley General de Sanidad), cantidad con la que podrían contratarse alrededor de 17.000 trabajadores. Además, otros 882 millones de € al año se van en “alquileres” a los dueños de los hospitales privados (gracias a la 15/97).

Trabajadores de la sanidad, la privatización y la reducción de plantillas son dos caras de la misma moneda. No es posible luchar seriamente contra la precariedad laboral y la reducción de plantillas, ocultando al mismo tiempo los artilugios legales que permiten la privatización y el drenaje del dinero público hacia los bolsillos de constructoras, bancos y fondos de capital riesgo. Uno de los objetivos centrales de la privatización -junto a la reducción de plantillas- es aplicar el Derecho Privado en el sector, o lo que es lo mismo “todas las formas existentes en derecho", como establece la Ley 15/97, y con él toda la amplia variedad de contratos precarios y explotación sin límite.

Contra la privatización, derogación de la Ley 15/97 y del artículo 90 de la LGS

http://www.casmadrid.org/index.php/...