Jueves, 27 de abril de 2017|

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Reseña del libro "Loita de clases e represión franquista no mar (1864-1939)”

Reseña del libro: “Loita de clases e represión franquista no mar (1864-1939)”

Autor: Dionísio Pereira. Edicións Xerais, Vigo (512 pag)
Idioma: Gallego

Tomando como principal hilo conductor del discurso la evolución del asociacionismo marinero en Galicia durante la etapa contemporánea, y más concretamente en el período comprendido entre la desaparición oficial de los Gremios de Pescadores (1864) y el final de la Guerra Civil española, Dionísio Pereira nos sumerge en el desarrollo de la conflictividad social y laboral acontecida en el “Mar dos Galegos”, así como en la represión que tras el golpe militar del 18 de julio de 1936 se dirigió contra todo este tejido individual y colectivo.

Tal y como se señala en el prólogo, el eje central de la obra consiste en desvelar e interpretar la lucha de clases en el universo pesquero galaico, desenvuelta en un contexto de mudanza del mismo: de la pesca artesanal y familiar llevada a cabo cerca de la costa con artes tradicionales, a la pesca industrial incorporada al mercado y las relaciones de producción capitalistas, llevada a cabo en mares distantes mediante aparejos de pesca de gran tamaño, intensivas y, frecuentemente, depredadoras.

El trabajo que tenemos entre manos, fruto de muchos años de lenta gestación y que culmina una etapa del autor en el campo de la investigación histórica, no es un estudio aislado y sin referentes. Por el contrario, este libro es deudor de un personal esquema interpretativo de la historia social de nuestra pesca contemporánea que no sale del vacío, sino que está influido por relevantes estudios socioeconómicos de la autoría de acreditados historiadores gallegos de carácter general como Jesús Giráldez, Luisa Muñoz Abeledo o Xan Carmona.

El libro pretende dar una visión de conjunto de la temática apuntada, no solo a lo largo de todo el litoral del país gallego, sino también en las colonias de pescadores gallegos afincadas en puertos como Pasaia o Xixón desde la alborada del siglo XX; una visión de conjunto apoyada, no obstante, en múltiples referencias a la historia local que humanizan el discurso y aportan una rica diversidad. La obra, pues, se puede abordar asimismo en determinadas claves locales, ya sea de Coruña, de Vigo-Bouzas, de Marín, de Malpica, de O Pindo, de Cariño, o de O Grove, por citar algunos puertos pesqueros que se mencionan de manera reiterada.

No es difícil entrever algunos de los objetivos subyacentes del libro. En concreto, partiendo de la constatación de que la historia marítima sigue siendo la “cenicienta” de nuestra historiografía reciente, el autor quiso aportar su grano de arena para incorporar a nuestra historia contemporánea, una visión de las actividades pesqueras donde no se prescindiese del instinto asociativo, de la desigualdad, del antagonismo y de la conflictividad propias de la introducción de la pesca industrial, o si se quiere, del capitalismo pesquero. El libro pretende ser, pues, una contribución a la historia social de la pesca en el “Mar dos Galegos”, alejada de las habituales recreaciones interclasistas de la épica esforzada del trabajo en el mar, en las que la explotación se convierte en epopeya y los marineros oprimidos y hambrientos transmutan en férreos e intrépidos navegantes.

Tampoco es menos notoria la propuesta de una hipótesis de trabajo, consistente en que la represión acometida contra los trabajadores y trabajadoras del mar por parte de los golpistas tras aquel horrendo verano del 36, una de las más intensas de las soportadas por los distintos sectores sociales del país gallego, no se podría comprender sin el grado de organización y antagonismo conflictivo desenvueltos hasta ese funesto momento por el asociacionismo marinero de clase (bien de los marineros, bien de los armadores) en la costa gallega; es decir, sería indisociable del grado de lucha de clases alcanzado en ese espacio social. Se aspira, en consecuencia, a situar la represión en un ciclo histórico más amplio, para facilitar una mejor comprensión de sus raíces, y también de su intensidad y cruel metodología.

En este aspecto, el libro discrepa de quién opina que la represión se extendió con igual virulencia por todas las capas de la sociedad gallega: para el autor, en el universo marítimo la justicia de clase posterior al golpe militar, promovida por la inmensa mayoría de los grandes armadores y fabricantes de conserva y salazón partidarios de los sublevados y aplicada por la brava o mediante Consejos de Guerra a los trabajadores y trabajadoras del mar en buena medida organizados en la anarcosindicalista Federación Regional Galaica de Industria Pesquera y sus Derivados (CNT), fue determinante aunque no explique la totalidad del repugnante fenómeno represivo. De hecho, otros segmentos debieron sufrir duras represalias llevadas a cabo por los nuevos detentadores del poder: pequeños armadores, funcionarios de la Administración marítima, muchos maestros de los Pósitos de Pescadores, algunos conserveros, diversas personas de profesiones liberales al servicio de los grandes armadores y fabricantes….Pero sin minusvalorar su padecimiento y sin entrar en odiosas comparaciones, Pereira afirma que las capas populares vinculadas al mar soportaron el peor castigo.

El libro procura subrayar, además, el hecho de que la represión no quedó sin respuesta incluso en los peores instantes del período bélico, cuando la menor señal de resistencia se pagaba con la vida: los increíbles episodios de las evasiones por mar (unas 75 documentadas en toda la costa gallega, durante los tres años que duró la contienda), hechos que todavía hoy producen escalofríos y no tuvieron comparación en el resto del litoral español, resultan ejemplares en cuanto a las actividades resistentes. En aquel momento y debido al quehacer clandestino encabezado en algunos puertos de mar (Coruña, Vigo, Marín, Malpica) por verdaderas redes militantes, compuestas por ex afiliados de los antiguos sindicatos marineros ilegalizados, las represalias de los franquistas no tuvieron como única consecuencia la desaparición física y el olvido de las víctimas.

Recreando esta impresionante epopeya colectiva, el autor pretende rendir explícito homenaje a todas las personas que se rebelan contra el abuso y la inhumana barbarie, iniciando el volumen con la conocida frase de Walter Benjamin: “porque nada de lo que pasó, es un asunto cancelado”.....

De cualquiera manera, estamos delante de un libro que no es neutral ni equidistante. Por el volumen de fuentes históricas utilizado y el mucho tiempo invertido en el mismo, el autor pretende rigor y veracidad, pero no esconde que está concebido desde y para la “memoria de los vencidos”, o sea más que nada de aquellos trabajadores y trabajadoras del mar organizados, cuya trayectoria vital y cuyo imaginario colectivo asociado fueron destrozados “manu militari” en 1936. Eso no quiere decir que por sus páginas no circulen otras memorias, de manera señalada la de las Patronales pesquera y conservera, vencedora y dominante no solo durante el régimen franquista sino en este mismo instante. La constatación de este dominio, precisamente, sirve al autor para defender su elección por la recuperación de la “memoria de los vencidos” del mar.

En suma, sostiene Pereira que ya es tiempo de que los “oprimidos” y “oprimidas” del mar recuperen el hilo de su memoria colectiva, con vistas a posibilitar un debate plural entre los diversos procesos memoriales y sus distintas representaciones simbólicas asociadas, en relación a los trabajos, los sueños, las tragedias y las confrontaciones acontecidas en el universo marítimo. Un debate que, de acuerdo con el parecer del autor, también está pendiente en otros campos de la historiografía y, por qué no, de la propia sociedad.

Reseña realizada por Poseidón