Sábado, 21 de octubre de 2017|

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¡MALDITOS BASTARDOS! Un pueblo se subleva contra la banca.

Alrededor de unas 200 personas de Mollerusa (Lérida) se han agrupado con el nombre de “Víctimas del Terrorismo Financiero” para denunciar conjuntamente los contratos “swap” que firmaron con sus bancos y que, ahora y a pesar de la bajada del Euribor, les están haciendo ver cómo se incrementan -hasta en un 50%- las cuotas de sus hipotecas. PressenzaMollerusa (Lérida), 3/04/10Un “swap” es un producto financiero de alto riesgo por el que se establece un tipo fijo de interés para las cuotas de una hipoteca. De esta manera, si el Euribor sube, la cantidad a pagar permanece igual. Sin embargo, lo que parece que las entidades bancarias no han contado a sus clientes es que, si el Euribor baja, éstos tendrán que pagar la diferencia. Esto ha hecho que miles de personas hayan visto crecer sus cuotas desorbitadamente a pesar de que el Euribor haya bajado varios puntos. Ya ocurrió algo similar con las “cláusulas de suelo” también ligadas a las hipotecas. En el caso de los “swaps”, los afectados denuncian que los bancos “de confianza” les vendieron este producto como un seguro -así lo definía el BBVA, por ejemplo, en sus boletines- y que jamás les informaron de la cláusula que se establecía para el caso del descenso del Euribor. En algunos casos, estas cláusulas eran obligatorias si el cliente quería acceder a un crédito e, incluso, si lo que solicitaba era la facilitación de una línea ICO. Las críticas a este producto son claras entre quienes conocen el funcionamiento del sector financiero. Algunos, como el abogado de Derecho de Consumo, José Antonio Ballesteros, no tienen reparos en calificarlo como “producto de casino”, sobre todo teniendo en cuenta que los bancos se apresuraron a comercializarlo poco antes de que comenzara la bajada del Euribor. La asociación de Activistas por la No-Violencia Económica, opina que, sin embargo, este episodio de los “swap” no sería más que “una muestra más de la voracidad de la banca si no fuera por la reacción de los vecinos de Mollerusa” que, a la vista de que sus bancos no dan marcha atrás, han decidido organizarse y denunciar la situación mediante todas las formas a su alcance. Para ello, están distribuyendo infinidad de carteles, camisetas y folletos, y vienen realizando caravanas de coches siempre bajo el nombre de “Víctimas del terrorismo financiero”. Además, las empresas y particulares agrupados se vienen reuniendo y prevén, tras la semana santa, poner en marcha nuevas iniciativas de denuncia.

El problema de los “swap” no es un conflicto únicamente de Mollerusa, sino que se multiplica por toda la geografía española. Lo que está por ver es si la revuelta de los leridanos se contagiará a más lugares y si esta crítica acaba yendo más allá de lo particular de los “swaps”; de ser así, tal vez a esta crisis aún le queden muchas cosas que enseñarnos.