Jueves, 27 de abril de 2017|

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Reseña del libro: Diccionario de los Reyes del Imperio Vaticano

Si hubiera que definir la forma de gobierno que existe en el Imperio vaticano, habría que definirla como un poder absolutista, dictatorial y totalitario. Históricamente moderado por el uso oportuno de estrangulamientos, mazas, espadas, morrillos, puñales y venenos, y, modernamente, por los accidentes lamentables, los infartos inesperados y ‘la voluntad del Señor’.

El papismo consiste en una monarquía electiva condicionada por fuerzas y estamentos muy dispares. Los orígenes de esta monarquía, como los orígenes de cualquier monarquía, son escabrosos y están empapados en sangre. Ni siquiera es necesario apartarse de las versiones oficiales para comprender que su fundamento se debe a los esfuerzos de unos aventureros, en ocasiones, auténticos predadores y carniceros, que fueron poniendo las primeras piedras de su edificio eclesial, ocultando en sus cimientos y muros los cadáveres de sus víctimas.

En este terreno, hay que reconocerlo, la monarquía del Imperio vaticano en nada se diferencia de otras monarquías, y sobre todo de la monarquía israelita bíblica, construida sobre masacres y genocidios sin cuento, y sus monarcas en nada se diferencian del David bíblico, un capitán de bandidos, ladrón y asesino, indecente, adúltero y libidinoso, que por elección divina se convierte en rey de Israel, y sobre el que llueven alabanzas y salmos que ocultan sus crímenes y fechorías, haciendo de su reino un modelo a imitar.

Las raíces del papismo se encuentran en el pontificado mosaico, que afecta a los hebreos ortodoxos, en el pontificado romano, y en el judaísmo heterodoxo de la diáspora, más concretamente, en la trayectoria demoledora de una de sus sectas, la judeocatólica filorromana imperial triunfante, la cual daría origen, con el paso de los siglos, al Imperio cristológico oriental y latino, y, en Europa, al Imperio vaticano.

Judíos ortodoxos y judeocatólicos, padres e hijos, a pesar de su odio irreconciliable, no son más que las dos caras de la misma moneda, acuñada ésta con una aleación de metales de muy diversa procedencia: romanos, griegos, orientales, egipcios, semitas, etc.”

Este libro se puede encontrar en las librerias LaMalatesta, Traficantes de Sueños....